Meses silentes

Como nos transcurre el tiempo, que ni cuenta nos damos.

Llevo meses sin siquiera pergeñar una frase, tan inmerso en esto que es la pandemia, huyendo de ella, compenetrado en el trabajo sin detenerme siquiera más que a penas respirar.

Tan quieto, tan cansino; todo apabullado, con toques de esperanza, pero sin siquiera suspirar, renuente a todo lo que no sea trabajar y escapar de la depresión.

Heme aquí por una circunstancia fortuita, y la página en blanco a la cual las más de las veces temo, hoy me invita tan solo a acariciarla con dibujos que son letras para conformar palabras que sin dirigirse a alguien, sino a mí como destinatario, me permiten por primera vez cierta tranquilidad.

Escribir en ocasiones angustia; pero hoy me siento liberado de mí mismo por sólo narrar sin descripciones, por el solo placer de asentar palabras sin sentido, pero que hacen que el alma se calme de su batallar en la nada.

Es, como cada día -alegoría muy utilizada- un volver a comenzar, que me provoca una casi imperceptible sonrisa que viene del propio corazón que antes se la pasaba sollozando.

En fin.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s